Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

¿Por qué registrarse? Solo para mantener los bots fuera de nuestro catálogo. Tu email es privado — nunca lo compartiremos ni te enviaremos nada sin tu permiso. ¡Te lo garantizamos!

1.000 Kuruş

Emisor Ottoman Imperial Treasury (Hazine-i Amire)
Año 1840
Tipo Inicie sesión para ver los detalles
Valor Inicie sesión para ver los detalles
Moneda Inicie sesión para ver los detalles
Composición Inicie sesión para ver los detalles
Tamaño Inicie sesión para ver los detalles
Forma Inicie sesión para ver los detalles
Impresor Inicie sesión para ver los detalles
Diseñador(es) Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta 1842
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Firma(s) Inicie sesión para ver los detalles
Tipo de protección Official seal
Descripción de la protección Two hand-impressed circular official seals (mühr) applied in ink on the obverse as authentication; one circular seal on the reverse
Variantes Inicie sesión para ver los detalles
Comentarios

The 1,000 Kuruş of 1840 belongs to the first generation of Ottoman paper money ever issued — the Kaime-i mutebere-i nakdiye, introduced under Sultan Abdülmecid I as an emergency fiscal measure to fund military expenditures following the costly Egyptian crisis of 1839 and the broader strain of Tanzimat-era reforms. The Ottoman state had no central bank at this point; the Hazine-i Amire issued these notes directly as interest-bearing instruments, a hybrid of bond and banknote that the public treated with considerable skepticism.

Forgery was a serious problem almost immediately. The security apparatus was rudimentary — a hand-applied official seal — and the notes were produced domestically without the sophisticated intaglio printing available to European issuers of the period. Later Kaime emissions required increasingly elaborate countermeasures precisely because this inaugural series proved so easy to replicate.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR