Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

¿Por qué registrarse? Solo para mantener los bots fuera de nuestro catálogo. Tu email es privado — nunca lo compartiremos ni te enviaremos nada sin tu permiso. ¡Te lo garantizamos!

3 Pence Australian Staff Corps

Emisor Australian Staff Corps Mess, A.H.Q.
Año 1939-1945
Tipo Inicie sesión para ver los detalles
Valor 3 Pence (1⁄80)
Moneda Inicie sesión para ver los detalles
Composición Inicie sesión para ver los detalles
Tamaño Inicie sesión para ver los detalles
Forma Inicie sesión para ver los detalles
Impresor Inicie sesión para ver los detalles
Diseñador(es) Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta Inicie sesión para ver los detalles
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Black letterpress print on yellow paper. The official insignia badge of the Australian Staff Corps appears at left, with the face value at right against a wavy guilloche underprint background.
Leyenda del anverso 3d.
AUSTRALIAN
STAFF CORPS
STAFF CORPS MESS
A.H.Q.
Descripción del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Firma(s) Inicie sesión para ver los detalles
Tipo de protección Inicie sesión para ver los detalles
Descripción de la protección Inicie sesión para ver los detalles
Variantes Inicie sesión para ver los detalles
Comentarios

Mess tokens in paper form are uncommon, and the Australian Staff Corps examples from the Second World War period occupy an odd niche — neither military scrip in the formal sense nor civilian currency, but internal instruments for canteen and mess accounting at Army Headquarters. The yellow paper distinguishes denominations within the series at a glance, a purely functional choice driven by the need for rapid handling across a busy mess operation.

These circulated in an exceptionally closed environment and were never intended to leave it, which is precisely why surviving examples are harder to locate than their humble face value suggests.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR