Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

¿Por qué registrarse? Solo para mantener los bots fuera de nuestro catálogo. Tu email es privado — nunca lo compartiremos ni te enviaremos nada sin tu permiso. ¡Te lo garantizamos!

50 Centavos

Emisor Municipality of Cuyo
Año 1942
Tipo Inicie sesión para ver los detalles
Valor Inicie sesión para ver los detalles
Moneda Inicie sesión para ver los detalles
Composición Inicie sesión para ver los detalles
Tamaño Inicie sesión para ver los detalles
Forma Rectangular
Impresor Inicie sesión para ver los detalles
Diseñador(es) Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta Inicie sesión para ver los detalles
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del anverso No. 13,429-L / P.50 / This certifies that there has been deposited in the Treasury of the / MUNICIPALITY OF CUYO / FIFTY CENTAVOS / Payable to the bearer in accordance with Ordinance No. 1, s. 1942 / Of the Municipal Council / LOCAL EMERGENCY NOTE / ANTERO CABO / Municipal Treasurer / PEDRO P. PONCE DE LEON / Municipal Mayor / N. FELICIANO / Justice of the Peace
Descripción del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Firma(s) Antero Cabo (Municipal Treasurer), Pedro P. Ponce de Leon (Municipal Mayor), and N. Feliciano (Justice of the Peace)
Tipo de protección Inicie sesión para ver los detalles
Descripción de la protección Inicie sesión para ver los detalles
Variantes Inicie sesión para ver los detalles
Comentarios

Municipal emergency notes from the Philippine Commonwealth period are rarely documented with this level of administrative specificity. Cuyo is the capital of the island of Cuyo in Palawan, a geographically isolated community where the Japanese occupation's disruption of the national money supply forced local governments to issue their own scrip — a practice sanctioned unevenly across the archipelago and often improvised under real duress.

Three signatories across municipal, treasury, and judicial authority suggests the local government went out of its way to legitimize the instrument. The Justice of the Peace co-signing is unusual and likely reflects either a local legal requirement or an attempt to deter forgery in a small, tight-knit community where individual reputations could backstop paper.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR